Como docente universitario con más de 30 años de experiencia y por los procesos de cambio que se ha venido presentando a lo largo de los años, específicamente haciendo referencia a la utilización de los recursos, hemos pasado desde el uso de una pizarra con tiza, proyector de opacos y acetatos (por mencionar algunos), a contar con dispositivos tecnológicos que posibilitan el desarrollo del proceso de enseñanza aprendizaje de una manera más interactiva y eficiente. En este sentido las herramientas de IA en el ámbito académico vinieron a quedarse y será necesario manejarlo de manera adecuada.
Entonces cuando se puede usar:
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Como apoyo para la comprensión de temas complejos:
ChatGPT puede ser útil para explicar conceptos difíciles en palabras más sencillas o desde distintas perspectivas. Esto fomenta la autonomía del estudiante en su proceso de aprendizaje. -
Para practicar redacción o mejorar el estilo:
Los estudiantes pueden usar la herramienta para generar borradores, explorar estructuras argumentativas o comparar distintas formas de escribir un texto. -
Como recurso para lluvia de ideas o planificación de trabajos:
Puede servir para esbozar ideas, generar hipótesis, formular preguntas de investigación o esbozar un esquema. -
En actividades guiadas por el docente:
Si el uso está integrado en la dinámica de clase y supervisado pedagógicamente, puede potenciar habilidades críticas, como la evaluación de fuentes, la identificación de sesgos y el análisis de información generada por IA. -
En tareas donde se permite explícitamente:
Si el docente autoriza el uso de ChatGPT en una actividad específica, su uso es legítimo y parte del proceso de aprendizaje.
Cuando no se debe usar:
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Para sustituir el pensamiento propio:
No es ético que un estudiante entregue como propio un trabajo generado (parcial o totalmente) por una IA, sin entender ni haber intervenido críticamente en el contenido. Esto compromete el aprendizaje y la honestidad académica. -
Durante evaluaciones supervisadas (exámenes, pruebas, controles):
Usar ChatGPT en contextos evaluativos donde no está permitido constituye una forma de trampa o plagio, con consecuencias académicas claras. -
Cuando se viola la política institucional o del curso:
Si el reglamento del curso o de la universidad prohíbe el uso de herramientas de IA sin autorización, su utilización es indebida. -
Para evadir el trabajo intelectual:
Usar ChatGPT para responder preguntas reflexivas, analizar textos o resolver ejercicios sin haberlos trabajado por cuenta propia empobrece la formación del estudiante.