Considero que, en el contexto actual, los estudiantes no pueden dejar de lado el uso de la inteligencia artificial, pero sí deben comprender sus límites. El objetivo del aprendizaje no es solo aprobar una materia, sino realmente aprender y desarrollar habilidades.
La IA debe verse como un apoyo o precursor del aprendizaje, no como un atajo para obtener calificaciones. Por ejemplo, no es adecuado usar ChatGPT para hacer resúmenes de libros o ensayos completos. En cambio, sí puede utilizarse para aclarar ideas, organizar información o explorar formas creativas de presentar lo aprendido, como infografías, exposiciones, actividades prácticas o dinámicas de gamificación realizadas en clase.
De esta manera, el esfuerzo del estudiante sigue estando en comprender, analizar y aplicar el conocimiento, mientras la IA cumple un rol de apoyo y no de reemplazo del proceso educativo.