En ocasiones hemos escuchado que la IA está para facilitarnos y darnos todo lo que queramos. Si queremos un ensayo, le pedimos y no da. Si queremos una receta, le pedimos y nos da. Si necesitamos planificar, se lo pedimos y nos da. Por ello, la importancia radica en lo que producimos con ella.
El ensayo que nos da es un conjunto de información focalizada en un sector, está sesgado y generalizado. Si lo presentamos como un trabajo final, donde queda el quehacer humano. Ese ensayo puede ser una capsula de información sobre la cual orientar mi trabajo final. Es una idea general de lo que pretendo encontrar con mi investigación.
La receta es un texto instructivo que si no lo elaboro, de que sirve tenerla como producto de la IA, si no puedo saborear lo que se hace si pongo en marcha las instrucciones. Es la guía para obtener algo delicioso y disfrutar.
La planificación si no contextualizamos y determinamos las necesidades, es una guía que no se puede llevar a cabo. Pero si obtenemos una nueva forma de llevarla a cabo, la combinamos y ponemos nuestro conocimiento del entorno, tendremos una guía útil para satisfacer cada necesidad.
Entonces, la importancia del uso de la IA en la vida es relevante y aceptable puesto que se convierte en una guía necesaria para agilizar y conocer nuevas cosas e información.